sábado, 15 de agosto de 2009

el cereal y la uva

I. llegaron a la mesa unos escabechados de pichón. y dijo: yo no como nada de eso.
- te sienta mal?
- no. es una promesa que hice de pequeño y que aún mantengo.
- ¿?
- cuando era un niño me regalaron un pollito y lo crié hasta que se hizo más o menos grande y lo llevamos al corral. y yo tenía allí mi pollito. tenía uno yo y otro mi hermana. y un día mi madre cogió el mío y zas. lo mató para cocinar. yo prometí que no volvería a comer nada de esto.

II. vi las ventanas del palacio abiertas, con las banderas cayendo y un atril iluminado. se me hizo un nudo en la garganta. leí como pude, con la boca seca. lancé los vivas y noté que me dolía el estómago. había gente emocionada pero preferí no mirar. bebí agua y clavé los ojos en la tarima de enebro.

III. fue una tanda de adelantamientos preciosa. con los números marcados en la ventanilla.

4 comentarios:

  1. I. A mí me pasó lo mismo con un conejo; era blanco y se llamaba tambor, como el de bambi. Un día cuando llegué del cole no estaba... qué disgusto más grande me llevé madre mía!!

    II. ¿Te pusiste nervioso??? Me lo creo. A mí me tocó leer este año el discurso de graduación en la facul y cuando vi el salón de actos lleno de gente y a la decana presidiendo, ya no sabía si se la trataba de ilustrísima, de señora o de qué... qué nervios pasé hasta que lo solté!!!! Menos mal que al final salió bien...

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  2. I. Normal que hiciera esa promesa. Y pobre, nunca tuvo una infancia completamente feliz.. (modo coña ON :D).

    II. Pero a pesar de todo seguro que al final lo bordaste!!! Si te has quedado con mono de dar otro, el día 22 comienzan las ferias de Alcalá de Henares.. se llega a un "acuerdo" con los jugadores del Alcalá, que son los encargados este año de darlo, y ale!

    Vaya bien =)

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  3. II. Lo hiciste FENOMENAL, te lo digo yo que soy de las que estaba abajo y que se contagió de tu emoción. Nos dejaste a todos encantados!!!
    Muchísimas gracias, te esperamos el año que viene, que no se te olvide!

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  4. I. No sé, lo que se come se come y punto, ¿no?... yo es que el tema pollito lo llevé muy mal en su día. Volvimos de la aldea con 2, uno para mí y otro para mi hermano, muy chiquitos, muy monos, muy amarillitos... muy de todo pero en la aldea... ¡la peste que daban los pollitos como que me superaba!, así que no tarde ni dos horas en ceder mi pollito de terraza a quien lo quisiese y no parar de contar los minutos hasta verlo fuera de casa.

    II. Coño, me has emocionado a mí y todo así que me imagino lo que se te debió de pasar por dentro. Eres grande y estas cosas te hacen más grande aún.

    III. Aún a riesgo de que me digan cualquier cosa... tú sí que eres precioso (aún son los efectos del punto anterior).

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