miércoles, 31 de marzo de 2010

torrijas

I. según llegábamos a su casa mi abuela nos preparaba la punta del pan con aceite. aplastaba la miga y llenaba el pan de aceite. le ponía un poquito de sal en todo lo alto. sabía a gloria. lo comíamos, mi prima y yo, cerca del fregadero, por si de repente chorreaba.

II. había unas cuantas cosas más en las que mi abuela era insuperable en la cocina: la mayonesa, la tortilla de patatas (con cebolla), y las torrijas.

III. hacía torrijas de leche y torrijas de vino. siempre dos bandejas. era un espectáculo. ni se le empapaban ni se le secaban. ázucar por arriba. no ponía almíbar. siempre con el trapito de cocina cubriéndolas. destapar esas bandejas era abrir la cortina que hay antes del paraíso. a ver ahora quién se atreve...

4 comentarios:

  1. Es que las abuelas dejan siempre el listón muy alto...

    Mi abuela era insuperable con las rosquillas y las migas. Hacía migas para desayunar y con sólo olerlas nos levantábamos todos en un periquete, jeje. Las torrijas también las hacía de vino y leche y la salían muy bien, aunque tampoco se puede quitar el mérito a las de mi madre, jeje

    Besitos

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  2. La abuela y las torrijas de leche. La raíz y el alimento. Lo primero y lo primario. Justo a los 40. Bonito momento Nico. Yo también estoy en ello (oye).

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  3. Casualmente en este instante,termino de hacer torrijas (de leche)
    En este país lindo y querido? o me las hago o no las como (probablemente en restaurantes españoles las habrá, pero ya requiere una labor de investigación). Mis spanish-friends han pensado lo mismo que yo.
    Como acabo de leerte dejo de escribir y me voy a taparlas con un trapo.
    Òrale pues.
    (ricguionbajo)

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  4. Las abuelas son las verdaderos cracks de la vida. No hay un solo día que algo no me la haga volver a la memoria.

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