jueves, 24 de febrero de 2011

los hermosos años del castigo

I. dejo la lectura a la mitad. el libro a la mitad. me llama, hace remolinos para que entre, pero no puedo del todo. es un libro de agua templada, delicioso, con descargas de corrientes frías, las mismas que que te despiertan mientras buceas. "los pensamientos doblados también". "miraba hacia la ventana y la ventana me devolvía la mirada, haciéndome adormecer". no sé. un libro aparecido por la siguiente secuencia: lo busqué porque lo citó vila-matas. leí la cita porque me lo regaló lv. los hermosos años del castigo, con ese aroma de las personas encerradas en la naturaleza, en campos abiertos, en valles verdes. esa soledad que dispara seco.

II. y encima hay ruido de fondo, un río y un dique. un río cada vez con más caudal, cada vez con más ruido. un río que sube, que viene a por mí. no pienso darme la vuelta, pero cuando me arrolle, nadaré. si puedo. y cuando salga, tal vez llore. porque dentro no le veo el sentido. me despidió diciendo: cuando vuelvas tráeme una foto de ella.

III. las heridas. de las cosas imposibles.

2 comentarios:

  1. Ay. está vez todo parece un remolino de agua.

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  2. "esa soledad que dispara seco". es mucha tela. asi dicen que tiraba las faltas didí

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