domingo, 25 de enero de 2026

majareta




busco las hojitas que fui poniendo. la mujer que tiene gracia de dios. el padre del autor. el hermano mellizo del farmaceútico. la vecina que realmente no era hija de la curandera. la asistente del presidente de los laboratorios. fui poniendo esos papelitos para tener localizados mis capítulos favoritos porque enseguida descubrí que la novela eran microrrelatos, potentes en sí mismos. una novela como una pulsera de cuentas. por todas partes leo que es divertida. para mí es un ejercicio vertiginoso de decir. de contar. de revelar. cada capítulo te da una micro pista de la historia que sólo sabe juan manuel gil. una chispa de sal. un terroncito de azúcar que vas buscando con ansiedad mientas la gente cuenta su vida. mientras se retrata un barrio entero. siempre con la metaliteratura a flor de piel. siempre con el debate. vuelve el padre, la madre, una familia propia, ¿propia?, de la que va completando un retrato gigante si unes sus presencias en cada uno de sus libros. buah, este chaval está construyendo un universo propio en formato biblioteca que es una delicia. tiene tanta potencia, tanta pegada su escritura que es imposible comentar nada sin estropear la experiencia a un futuro lector. así que paro aquí. enhorabuena, gracias por estas horas de lectura, juan manuel gil. estás caminando por una cornisa cada vez más alta y siempre vamos a esperar que el siguiente paso sea tan bueno como el que acabamos de ver. el listón de la exigencia. te lo has ganado tú solito. ahí lo llevas. ea.

pd. es verdad, me dio un vuelco al corazón cuando pasé aquella página.





 

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