La piscina ahora es un foco de peligro y miedo. como en el libro de juanma gil aquellos pozos de almería. entonces me agarro a mi madre limpiando la casa y yo con la bicicleta en la calle. me agarro a esa situación ineludible. no podía darse de otra manera. ni mi madre podía dejar de estar limpiando la casa ni yo podía estar en otra situación. aquel día me abrí la cabeza pero hoy tengo 56 años. los tengo porque mi madre bajó corriendo, tapó la brecha como pudo y se las arregló para llegar a un hospital. me cosieron la frente de arriba a abajo. 14 puntos. les estoy oyendo jugar junto a la piscina. están diciendo que van a batir el record de pasos. y yo subo a hacer la habitación.