martes, 15 de julio de 2014

el coyote

I. me quedé quieto en la frase del coyote mirando el abismo
ahí me detuve
y volví a leer con atención.

II. hablando de motos me dijeron: ese tío se ha llevado un hostiazo de realidad

III. hablando de tele me dijeron: vive del ruido de su galope.

IV. hoy.

viernes, 11 de julio de 2014

alemania

hay gente que dice que duerme mal en alemania. no ayuda que la cama del hotel sea de 90. ni que las cortinas no tapen la luz que entra desde las cinco de la mañana. hay cosas que no ayudan a dormir. pero hay mucha gente que dice que duerme mal en alemania. y eso es un hecho. las tormentas en la cabeza se agrandan en alemania. al salir a la calle, en el parque comercial hay poca gente. tal vez el parque comercial sea la hostia de grande. y en la autovía, cualquiel opel te pasa a doscientos kilómetros por hora. autovías con tramos de velocidad libre. a lo que el coche de.

martes, 8 de julio de 2014

el olor de la lona

I. el gran bar está desbordado. el gran bar es twitter. ya todo son voces lanzadas con un furor desmedido. ya hay que abrirse paso a codazos con la cabeza baja, con olfato de sabueso para buscar a quien de verdad querrías leer. ya es un trabajo twitter. el bar está reventado y no se distingue al camarero del cliente del dueño del mirón de nadie.

II. el 1-7 de alemania a brasil. los rezos de las camisetas amarillas. el 1-7 en realidad fue el 0-5 en media hora. en media hora se han dirimido algunos partidos. media hora le duró españa a chile. media hora alemania jugando como si guardiola mirase desde el banco, con los jugadores conectados al balón y desconectados del marcador. empezando siempre de cero y haciendo la herida cada vez más grande. salvaje. sangre en los dientes. mirada perdida.

III. los ordenadores del sistema son implacables. te van soltando las hostias como algoritmos. zas. zas. zas. si levantas la cabeza vuelven. zas. zas. más. otra. venga. y otra. no hay juego de pies capaz de esquivar los golpes. ni siquiera cuando hueles la lona paran. zas. zas. zas. otra. a quién golpeamos? ni se sabe. pero dale. otra. más. zas.

lunes, 7 de julio de 2014

las horas como minutos

I. tengo en la cajetilla de tabaco siempre un mechero guardado porque quiero estar seguro de tener fuego si un día me apetece un cigarro. esta noche volví a fumarlo en el frío de la terraza mientras escuchaba a poveda y serrat. estaba recordando el día, con las horas pasando veloces, las horas confundidas con los minutos.

II. di stéfano. me contaron tantas cosas de él. se van los orígenes de lo que hoy admiramos y celebramos. se van yendo de a poquito.

III. era hora de volver por aquí. al blog.

jueves, 3 de julio de 2014

aquel fuego

cuando le quitaron las grapas de la cabeza se le vino encima toda aquella nevada. fue un recuerdo fugaz e intenso, tanto que se sintió de nuevo sepultado allí, junto al resto. pero pasó enseguida. lo siguiente que notó fue el corazón. le quemaba. no era necesariamente que estuviese latiendo más fuerte de lo normal, no. era que le quemaba. como un carbón incandescente. dolor. dolor punzante localizado. ese puto corazón.

martes, 1 de julio de 2014

grasa en las manos

I. nadie le preguntaba nada porque a esas alturas todo el mundo lo sabía. él no cogía olas. estaba allí flotando. sin más.

II. puede ser que alguien conozca al dueño del coche que fotografías. de hecho, sucede.

III. el tiempo corre de manera diferente en los talleres de coches. algo muy rápido puede ser cuestión de horas. la voluntad no siempre alcanza. un milímetro de diferencia en el hueco por el que pasa el tornillo puede suponer que afuera rompa a llover por segunda vez en el día. da para serie. cheers en el taller. está el que trabaja, el que mira, el amigo, el vecino, el que aprende, el que llega con el coche, el que espera, el que pasa y saluda. y los capós abiertos, como la boca en el dentista. los coches varados. y el tiempo. pero sobre todo está la pasión lenta. el arreglar. el solucionar apesar de todo. la grasa en las manos te cuentan cómo ha ido el día.

sábado, 7 de junio de 2014

ciao

cuando el jefe de sala se acercaba a la mesa y preguntaba si todo iba bien, las chicas siempre decían: estaría mejor si saliera el cocinero. sí, el cocinero! era muy paul newman darío barrio, aunque tiene un hermano más paul newman aún. llegaba a la mesa con la sonrisa, o super serio, con una broma preparada. llegaba con la chaquetilla de cocina. a mi siempre me ha gustado mirar el nombre bordado en la chaqueta; también le echaba un vistazo al reloj; qué tal, qué tal todo... los cocineros nos hacen felices. esa es su profesión. ahora ya todo el mundo sabe hasta qué punto le apasionaba a darío el salto base. según pasan las horas se va instalando un poco más la tristeza, viene a fuego lento esta vez. le vi por primera vez en el programa bombón, de canal cocina. hacía recetas con chocolate. a mí me hacía gracia porque según le diera el viento ponía las medidas correctas o se las inventaba. decía: hay que usar 200g de mantequilla, pero le vamos a poner un poquito más. luego en un suplemento de abc salió ya en su restaurante, en dassa bassa, y fui a comer allí. un tipo así debía cocinar bien. debutamos el mismo día en cuatro. yo con el concurso de la tele, y él con su todos contra el chef. comenzamos a vernos más, coincidimos en algunos programas, me enseñó una receta de corvina; cociné en navidad besugo a la madrileña, la receta de salvador gallego, que es como su padre, con juan pablo felipe, que es como su hermano. darío barrio. le veía en el tenis. coincidíamos en sitios. en las fiestas con izíar. no sé. no éramos amigos. pero nos molaba vernos. corría maratones. le encantaba el centro de madrid. ahí, juntito a la puerta de alcalá, en unas antiguas carboneras. restaurante con móviles sin cobertura y comida deliciosa. diez años en el corazón de la capital, sacando el talento y bocados de felicidad. de decir, joder, qué bueno está esto, coño! y las chicas: sí, pero que salga el cocinero.
ciao darío.