jueves, 1 de febrero de 2018

rosalía. el silencio.

Dijo hola cuando llevaba cincuenta minutos cantando. casi una hora de silencio reverencial del teatro lleno, en vilo. el price en madrid no es poca cosa. ella se presentó con menos. fue con ella. muy desnuda. no llamó a nadie, no hubo colaboraciones, nadie le echó un capote. no se permitió un respiro. la guitarra de raül refree, que suena tosca y hace brillar aún más su voz. trajo cosas de hace un siglo. Las cosas de Miguel de Molina, de Manuel Vallejo, Juanito Valderrama, La Niña de los Peines. lo copio de la lista que ella misma regaló estas navidades en las redes. esa voz amplísima conseguía un silencio tremendo. atruena con un chorrazo en una a abierta y la siguiente nota es un hilito de voz. y el micrófono, tan abierto, dejaba escuchar el roce de los pliegues del vestido. se movía en la silla y sonaban los zapatos. respiraba y se oía entrar el aire. ahí Rosalía puso el gusto. el gusto es dejar ver al otro que te interesa la belleza. cómo dijo algunas letras. la emoción y la intención. el testamento, apúnteme usted, señor escribano. o que nadie vaya a llorar el día que yo me muera. y Morente, claro. el gran iniciador. el que tenía el saquito con las semillas del futuro. cómo dijo aunque es de noche. queda el silencio y queda la voz de esta chica. tiene la edad de marc márquez. es del 93. es maravilloso ver irrumpir en la vida a esta gente.

lunes, 1 de enero de 2018

el fuego y la cerveza

I. el fuego también necesita su swing.

II. coge el teléfono y le llamas. pero no para saber a qué hora está, sino para quedar a tomar una cerveza. y sales y le das un abrazo, que luego nos vamos, r. que luego mira... ya no estamos y no se puede hacer nada. se lo decía con la corbata negra preceptiva y la espalda enfundada en una chaqueta verde. miraba hacia abajo. fueron tres grandes amigos.

III. leí edad media, del leonardo cano; como siempre, desde la cabeza de lv. ahí estaba toda la gente de la que yo me apartaba en BUP. yo prefería mi pupitre, mis mapas de vuelo. lo demás me daba miedo.

IV. el latido, a 140 p/m. esperando la vida. no se me escapa lo del hijo de rulfo: "cuando llegué a esa familia, ya habían pasado todas las cosas por las que la gente se interesa."

miércoles, 6 de diciembre de 2017

la cordada

I. el fuego quiso salir de la chimenea y tiró una lengua afuera fuera, intentando alcanzar unas bombillas de papel. fue un aviso.

II. bajo techo se transformó, me dijo. era otra. cogió el joystick de la vida de todo el mundo. no lo entiendo, remató. me tuve que ir, dijo.

III. en realidad no parecía que fuese mucho. nos llamábamos, pero siempre era por trabajo. bueno, yo le felicitaba los cumpleaños. una vez quedamos a comer. no fue más. y sin embargo sueño casi cada noche con él. qué putas conexiones había ahí? no lo entiendo. tal vez era una cordada de la que fiarse. una cordada parecida en un tiempo distinto. pero esa huella tensaba la mía. ahora despierto melancólico muchas mañanas.

IV. señora, el suelo que pisamos en los templos no es más que la tapa de un inmenso osario. aquí se enterraba a los muertos. hasta mil ochocientos ocho, creo que dijo. la señora daba un respingo cada vez que el guía hacia referencia a los muertos. pero yo les cuento lo que ven nuestros ojos. no es ni más ni menos que eso. el botafumeiro, lo que nos cuentan de la catedral de santiago, que es para mitigar el olor de los peregrinos. es mentira. había botafumeiros en todos los templos para tapar el olor a muerto. la señora daba otro pasito atrás. miren, los templos son blancos porque fueron revestidos de cal para frenar las epidemias que generaban los enterramientos bajo el suelo. miren la disposición de las losas que pisamos; no son más que tapas de tumbas. si se fijan están numeradas. si el párroco nos dejara ver los libros sabríamos quién está ahí dentro, pero no podríamos decir este es el cuerpo de mi antepasado. o este otro. no; porque los enterramientos eran colectivos. cabían hasta veinticinco, o treinta cuerpos, unos encima de otros. quiten el ataúd, y ya les digo yo que sí caben. la señora, con su maquillaje elegante, su abrigo de piel. la señora buscaba una salida urgente. preguntas!, dijo el guía. alguna duda? no; a mí me ha quedado clarísimo, contestó la señora, podemos entrar ya a ver la catedral? estaba indignada.

miércoles, 15 de noviembre de 2017

lo que leí

"en mi casa no hablábamos, nadie habla con nadie, ni yo con clara ni ella conmigo, ni mis hijos tampoco, nadie habla, eso no se usa, además yo no quiero comunicarme, lo que quiero es explicarme lo que me sucede y todos los días dialogo conmigo mismo; mientras cruzo las calles para ir a pie al instituto nacional indigenista, voy dialogando conmigo mismo para desahogarme, hablo solo. no me gusta hablar con nadie." (...) "son mis propios hijos, no hablan. se entienden por gestos. además, uno de ellos, el más grande, pues realmente nunca te contesta una pregunta. le pregunto algo, por ejemplo: ¿ya terminaste tus estudios, estás en exámenes? y él dice: "no hablemos de eso", y se levanta."

juan rulfo. su biografía. escrita por reina roffé.

hay libros para subrayar; otros te obligan a sacar cuaderno; éste es para copiarlo entero. juan rulfo. te mete en pedro páramo. te mete en la desesperación. en lo que sobra de vida. en las preguntas. en méxico, en la muerte, y en el previo de la escritura.

cosas como: una voz que diga y a la vez silencie. cosas como: el escritor no desea comunicarse sino que quiere explicarse a sí mismo. citas como: cuando digo hoy ya era ayer y es mañana. todas al cuaderno. en pedro páramo eliminé toda divagación y borré completamente las intromisiones del autor. más: no se enseña a escribir. se va aprendiendo. que no te importe lo que digan otros. tú escribe. y sobre todo: los relatos vierten el sueño devorado por la realidad.

Foto: Daisy Ascher

domingo, 5 de noviembre de 2017

la noche del domingo

I. los corresponsales en bruselas tienen frío. no son horas para estar en la calle, pero la realidad les nos obliga. los relatos vierten el sueño devorado por la realidad, leo en la biografía de rulfo. el libro sigue en casa de mis padres.

II. cristiano ya no marca. le ha cambiado la luz y el espejo ya no muestra lo mismo. el espejo ahora le devuelve la imagen de otra generación. el 20. el 22. los chavalitos. ésos dicen: pa' que marques tú marco yo. y luego veré si soy de ferrari o de playa. la luz ha cambiado. cr deberá dialogar con su sombra ahora. para recolocarse en el equipo.

III. l me pregunta por el latido. me hace ilusión la pregunta. anoto en la pizarra 13. y 23. el latido va a poner la batidora en velocidad alta y todos vamos a salir mejor parados de lo que estamos. vendrá con una mano nueva de cartas. y una luz bonita.

martes, 17 de octubre de 2017

aterrizajes. incendios.

I. ahora veo aterrizajes de aviones en instagram. como no se puede hacer fast forward hay que esperar, intentar disfrutar de la aproximación. los a380 están ganando la partida.

II. los sueños se comparten bien en los paseos.

III. leo sobre los incendios. hay un experto, marc castellnou, que mira hacia adelante. un tipo cautivador. esta gente usa la palabra adecuada. dice: no hay que prevenir. prevenir es prepararse para el desastre. hay que gestionar, que es aprender a vivir de manera sana. dice: no hay que defender, hay que crear; luchar contra el fuego no es apagarlo, es entenderlo.
dice: la proporción de vivo sobre muerto se ha modificado. él habla de los bosques y el combustible que acumulan. pero es una frase tremenda: la proporción de vivo sobre muerto se ha modificado.

IV. el otro día, haciendo fichas sobre libros que he leído recuerdo haber escrito en incendios, de richard ford: el incendio como metáfora de los problemas irresolubles.

martes, 10 de octubre de 2017

La foto

El perrito blanco se quedó mirando las gallinas, blancas como él. Se quedó quieto, como una estátua; no ladraba, no se agachaba como cuando ve a lo lejos venir otro perro, no movía el rabo. No hacía nada. Si le llamabas no respondía. Estaba paralizado delante de aquellas tres gallinas blancas, como si se reconociera en el color pero no en lo demás.
- Le hiciste una foto?, me preguntó.
- No, no tenía el móvil...
- Bah, siempre haciendo fotos de tonterías, y cuando hay algo importante no!