Recordar que los zapatos se pegan a la planta de los pies y
que es difícil sacarlos y que hay que tirar mucho es meter el brazo muy abajo
en el pozo. Hay que hundir bastante la mano, atravesar el fango y toda esa
materia viscosa hasta llegar ahí. Por eso el libro invita a leerlo de una pero
es imposible. Está el fango y están los hachazos y la luz. No puedes pasar de
capítulo sin parar antes a respirar. Y a veces respirar cuesta días. Hay miradas de ida y vuelta que atraviesan
fácilmente cuarenta años en una frase. Por eso hay que parar. El libro se llama
“Cuando yo tenía cinco años, me maté” y es exactamente como el chubasquero
amarillo que lleva el niño de la portada. Es de Howard Buten. Es delicioso si
no fuera porque duele.
viernes, 28 de marzo de 2014
viernes, 21 de marzo de 2014
qatar
desconozco su claves y sus objetivos. aquí sólo se ve una cosa. construyen rascacielos. pequeños rascacielos. edificios altos sin altura. como si no costase esfuerzo. sabemos que retiran los pasaportes a los trabajadores para que no puedan salir del país hasta que la empresa quiera. ese tipo de cosas. nos lo han contado en televisión. lo hemos visto en nuestros salones, con el hielo enfriando la bebida. y aquí están los rascacielos. hoy había una niña con un vestido rojo saltando a la comba en un parque. una niña alta, igual tenía 12 o 13 años. es viernes y es festivo. los hombres estaban alineados en la mezquita para el rezo. todos los comercios cerrados. el sol calentando implacable. alguna grúa se movía. hace calor de arena en el aire y el mar también parece falso. como y voy al circuito. dicen que los neumáticos son demsiado duros y no agarran. veremos.
jueves, 20 de marzo de 2014
lunes, 10 de marzo de 2014
los cachorritos tiran, el aire se acaba
a más platillos volantes, más extraterrestres. robo. atraco. sumo. resto. las restan se multiplican y el resultado es que hay menos. mucho menos. casi nada. hay el aire que hay. ninguna bombona llena en el trastero. una línea cada vez más delgada. guerritas de los cachorrillos, con la madre atenta. los cachorrillos viniéndose arriba, tirando dentelladas. los billetes de avión en el mail. el evento que viene. y hay el aire que hay. una estupidez. el equilibrista debe concentrarse más que nunca. ni de sus pies se fía. bueno, de sus pies sí; era una exageración. habló con la prensa y no dijo nada. la katana se afila. suena beautiful war pero no sabemos qué dice la letra. resulta que es una canción de amor.
martes, 11 de febrero de 2014
como el perro que logra cruzar una calle con mucho tráfico
estaba leyendo cosas de motos y de repente apareció en tuiter esta cita de @lavozdelarra: como el perro que logra cruzar una calle con mucho tráfico: no todo ha sido cuestión de buena suerte. le pregunto y me dice que es de bukowski, de un poema llamado "repanchingarse" que está en su antología poética. voy al libraco lo más importante es saber atravesar el fuego y no lo encuentro, pero me doy cuenta de que ese título es casi el espejo de esos versos que no encuentro. en la tele está patinando sobre hielo una pareja en los jjoo de sochi y como siempre es mejor la introducción que hace paloma del río al ejercicio que lo que luego se ve. por lo menos que lo que yo soy capaz de ver. pero me cae muy bien paloma del río. una vez me dijo: yo, por menos de seis horas, no me pongo delante de un micro. cuentan ahora que bode miller no pudo luchar por la medalla en el descenso porque ve mal en condiciones que no sean de sol total. en la pantalla su novia o su mujer, no sé, resopla con las ray ban puestas. lo más imporante es saber atravesar el fuego. y escribir sin faltas de ortografía.
viernes, 31 de enero de 2014
she was hot
hay una cierta nota que enciende todo. on. kr guiñando el ojo a alguien del público. necesitamos ese efecto pero no podemos quemar a mick jagger. we can't burn mick jagger. hay diferentes profesiones. azafata. vendedor de jabón. controlador aéreo. y hay una nota que enciende todo. esa corista cantando she was hot. esa es la pista. she was hot. esa energía. todas esas guitarras y esas caderas. un movimiento extraño. alguien que sale y se despide sin decir dónde va. y todas esas púas preparadas en el pie del micrófono. on. como una pompa que ríe. mick jagger sigue en el escenario. llevamos dos discos, creo que por lo menos haremos uno más.
jueves, 23 de enero de 2014
nadie excepto ese niño que bajaba paseando
he vuelto a salir hoy con la bici. a pesar de que toda la tarde de ayer estuvo lloviendo hoy había menos barro. algo incomprensible, pero bueno. mejor. la tierra está pesada, cuesta más mover la bici, hay roderas por todos los lados, el aire está frío, muy frío. pero el sol luce con toda la fuerza de la que es capaz en enero y es una maravilla. hace diez años se me quedó grabado para siempre el tiempo que hace en estas semanas de enero. repetí la ruta que hago últimamente. cogí un camino que pasa por detrás de un hospital. aún no era la una de la tarde. aún no habían salido los que coren a la hora de comer. la gente sale no a trotar. a correr. y le pegan duro. van rápido. pero hoy no había nadie todavía. nadie excepto ese niño que bajaba paseando. primero vi a la chica. alta, delgada, con una bata blanca. a su lado una señora con un carrito, y de la mano de la chica de la bata iba el niño. iba muy abrigado, el gorro le tapaba hasta el cuello y una bufanda dejaba ver sólo sus ojos. según me acercaba me fijé en él. tenía la mirada cansada, las cuencas de los ojos muy redondas, iba caminando despacito. cuando nos cruzamos, en la bata de la enfermera leí las siglas aecc. les saludé, me devolvieron el hola. aún sigo impactado, con esa imagen en la cabeza. parecía que iba a ser uno de esos jueves en los que no pasa nada.
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